El mar, el hielo y la tundra suponen un rico hábitat para especies como el oso polar, el zorro ártico, el reno o la morsa, además de numerosas especies de focas, ballenas, aves y peces.
El norte de Canadá y Alaska mantienen poblaciones de caribúes de cientos de miles de ejemplares cuyos movimientos anuales a través de la tundra suponen las mayores migraciones de mamíferos del planeta. Por su parte, muchas aves viajan miles de kilómetros desde el Polo Norte al Sur cada año, buscando temperaturas más cálidas cuando llega el frío invierno ártico.
El cambio climático es una de las amenazas más importantes para sus habitantes. A medida que las temperaturas ascienden, el hielo marino desaparece y especies como el oso polar o la morsa son incapaces de encontrar focas para cazar y alimentarse.
La explotación de gas y petróleo, cuyo mayor ejemplo se encuentra en el norte de Alaska, constituye otra de las grandes amenazas para la región. A medida que se agotan las reservas mundiales de estos combustibles fósiles, el Ártico recibe cada vez más presión. WWF trabaja a través de 7 oficinas, distribuidas en varios países, cuya misión se divide en programas marinos, lucha contra los tóxicos, conservación de especies o cambio climático.
El norte de Canadá y Alaska mantienen poblaciones de caribúes de cientos de miles de ejemplares cuyos movimientos anuales a través de la tundra suponen las mayores migraciones de mamíferos del planeta. Por su parte, muchas aves viajan miles de kilómetros desde el Polo Norte al Sur cada año, buscando temperaturas más cálidas cuando llega el frío invierno ártico.
El cambio climático es una de las amenazas más importantes para sus habitantes. A medida que las temperaturas ascienden, el hielo marino desaparece y especies como el oso polar o la morsa son incapaces de encontrar focas para cazar y alimentarse.
La explotación de gas y petróleo, cuyo mayor ejemplo se encuentra en el norte de Alaska, constituye otra de las grandes amenazas para la región. A medida que se agotan las reservas mundiales de estos combustibles fósiles, el Ártico recibe cada vez más presión. WWF trabaja a través de 7 oficinas, distribuidas en varios países, cuya misión se divide en programas marinos, lucha contra los tóxicos, conservación de especies o cambio climático.
