La importancia de un espacio natural privilegiado
Sin embargo, científicos y conservacionistas, como José Antonio Valverde, Luc Hoffman, Max Nicholson, Félix Rodríguez de
la Fuente y Francisco Bernis, junto a propietarios de fincas, como Mauricio González-Bordón, se unieron para detener la destrucción de este espacio. Fruto de esta alianza y bajo el impulso de Valverde, en 1963 WWF Internacional compró
6.794 hectáreas que cedió para la creación de
la Estación Biológica de Doñana (EBD). A principios de 1969, WWF España adquirió otras
3.200 ha y creó
la Reserva del Guadiamar, de la cual aún es propietaria y que es gestionada por
la Estación Biológica de Doñana, a través de un convenio de colaboración.
James Leape, Director General de WWF Internacional, señala que “Desde hace años, Doñana es un referente de conservación a escala mundial y un enclave paradigmático en el que WWF pone en práctica sus políticas en gestión de humedales, ríos y acuíferos”.
En la actualidad, Doñana es el humedal más importante de Europa, debido a la riqueza de sus ecosistemas y a la gran biodiversidad que alberga. Cuenta con las
últimas áreas costeras sin urbanizar del suroeste de España y valiosos fondos marinos, además de con uno de los pocos sistemas de dunas móviles de
la Península Ibérica. Asimismo, es uno de los santuarios de aves más destacados de Europa, con más de 360 especies residentes y migratorias, y da cobijo a una de las dos últimas poblaciones de lince ibérico de España, una especie en grave peligro de extinción.
Cabe destacar que el Parque Nacional se ha convertido también en un notable motor para el desarrollo del entorno, siendo una fuente de empleo directo y soporte para actividades de turismo de naturaleza y tradicionales, como el marisqueo, la apicultura y la ganadería.
Además, cuarenta años después, se han conseguido avances significativos. Entre ellos, destacan la ampliación de la superficie protegida, así como la recuperación de importantes zonas de marisma y de algunas especies en peligro.
Sin embargo, las amenazas también se han multiplicado y nuevos problemas acechan al Parque Nacional. Por esta razón, WWF sigue trabajando en la búsqueda continua de soluciones. De hecho, esta ONG promueve la reordenación del espacio ocupado por el cultivo de fresa.
También lucha por conservar las poblaciones de especies únicas, como el lince o el águila imperial. De igual modo, se opone a grandes proyectos de infraestructuras con un alto impacto ambiental, como la ampliación del Puerto de Sevilla y el dragado del Guadalquivir, o el oleoducto de la refinería Balboa. Dicho oleoducto atravesaría la comarca de Doñana y supondría el tránsito de unos 150 petroleros en una de las áreas marinas más interesantes de Europa.
Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF España, afirma que “Proteger Doñana hoy significa respetar el Guadalquivir desde su nacimiento, controlar la agricultura intensiva que asfixia el Parque, descartar proyectos como el oleoducto Balboa y sus 150 petroleros, y prepararse para los efectos que tendrá el cambio climático sobre la marisma.”