España, por sus características geográficas y socioeconómicas, es un país muy vulnerable al cambio climático. La temperatura media ha aumentado 1,5 º C el pasado siglo, el doble que la media mundial cuyo aumento es de 0,7ºC. El nivel del mar está subiendo en el Cantábrico y Atlántico (1-15 mm anuales) y en el Mediterráneo 7 mm. Los glaciares se han reducido en un 75% pasando de 1.700 Has a principios S. XX a 500 Has en la actualidad. Las pérdidas agrícolas en el año 2005 supusieron 2.000 Millones de €, según organizaciones agrarias.
En España, en este siglo, los modelos predicen mayor riesgo de olas de calor, incendios e inundaciones, calentamiento de 3-4ºC en invierno y 5-7ºC en verano, más acusado hacia el interior peninsular que en las costas. La frecuencia de olas de calor y temperaturas máximas extremas aumentarán. Los recursos hídricos disminuirán en cantidad y cambiarán en su temporalidad, pudiendo llegarse a reducciones de más del 20% de los recursos hídricos especialmente en el Sur . Habrá un aumento en la irregularidad de las crecidas en las cuencas del interior y del Mediterráneo. Los procesos de erosión pueden aumentar, agravando las condiciones de desertificación donde ya existen. El riesgo de incendios forestales aumentará sensiblemente. Subidas del nivel del mar de entre 10 a 68 cm., y desaparición de Deltas. Extensión de enfermedades que hoy no tenemos.
No todos los sectores ni todos los países se verán afectados de la misma manera. Se prevén efectos negativos en sector turístico, agrario, forestal, salud y de seguros, así como pérdida de bienes e infraestructuras.
En España, en este siglo, los modelos predicen mayor riesgo de olas de calor, incendios e inundaciones, calentamiento de 3-4ºC en invierno y 5-7ºC en verano, más acusado hacia el interior peninsular que en las costas. La frecuencia de olas de calor y temperaturas máximas extremas aumentarán. Los recursos hídricos disminuirán en cantidad y cambiarán en su temporalidad, pudiendo llegarse a reducciones de más del 20% de los recursos hídricos especialmente en el Sur . Habrá un aumento en la irregularidad de las crecidas en las cuencas del interior y del Mediterráneo. Los procesos de erosión pueden aumentar, agravando las condiciones de desertificación donde ya existen. El riesgo de incendios forestales aumentará sensiblemente. Subidas del nivel del mar de entre 10 a 68 cm., y desaparición de Deltas. Extensión de enfermedades que hoy no tenemos.
No todos los sectores ni todos los países se verán afectados de la misma manera. Se prevén efectos negativos en sector turístico, agrario, forestal, salud y de seguros, así como pérdida de bienes e infraestructuras.
